Tres hijas

En la puerta de su casa, aquella mujer dio al funcionario la siguiente respuesta cuando le preguntó éste por la edad de sus tres hijas: “El producto de sus edades es 36 y la suma es igual al número de la casa”. El funcionario, después de mirar el número de la casa y meditar un momento dijo: “esos datos no son suficientes, señora”. La mujer recapacita y dice: “Si, tiene usted razón. La mayor de mis hijas estudia piano”. Y el funcionario contesta: “Muchas gracias. Es suficiente”. ¿Cuáles eran las edades de las tres hijas?