Andrés: Cuando yo digo la verdad, tú también.
Pablo: Cuando yo miento, tu también.
¿Es posible que en esta ocasión uno mienta y el otro no?

No es posible. La falsedad de la afirmación de Andrés implica la falsedad de la afirmación de Pablo y viceversa.

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Sin romper ninguno, un comerciante pretende repartir 35 televisores entre tres individuos, de modo que a uno de ellos le corresponda la mitad, al otro la tercera parte y al tercero la novena parte. Se encuentra con el evidente problema de que no puede hacer las proporciones porque no salen televisores enteros. Entonces piensa: “voy a regalar a los tres un televisor más, con lo cual serán 36, y entonces ya si podemos hacer el reparto, pues al primero le corresponderían 18, al segundo 12 y al tercero 4, con lo que sumarían 34 televisores. De esta manera yo podría recuperar el televisor que les había regalado y quedaría para mí un televisor más, llevándome yo dos de los 36 televisores. Y todos quedaríamos tan contentos” ¿Cómo se explica lógicamente este reparto?

El problema aparece, en realidad, porque la suma de un medio, más un tercio, más un noveno no es el total de los 35 televisores a repartir, ya que 1/2+1/3+1/9 = 17/18 de 35, es decir 595/18. Falta 1/18 de 35 - o sea, 35/18-, que corresponde a un televisor (el que se lleva el despabilado comerciante) más 17/18, pues 35/18 = 1 + 17/18. Lo que se reparte entre los tres individuos es, entonces, (1/2+1/3+1/9).35 +17/18, que, efectivamente, suma 34.

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He aquí una pregunta que sin duda alguna parecerá muy cándida, o por el contrario, demasiado sutil. ¿Cuántas caras tiene un lápiz de seis aristas?

Este problema se plantea en serio, y está basado en los errores habituales que se cometen al hacer un uso impropio de las palabras. Un lápiz de seis aristas no tiene seis caras, como seguramente piensa la mayoría. Si no está afilado, tiene ocho caras: seis laterales y dos frontales más pequeñas. Si tuviera realmente seis caras, el lápiz tendría otra forma completamente distinta, la de una barrita de sección rectangular. La costumbre de considerar en un prisma sólo las caras laterales olvidándose de las bases, está muy extendida. Muchos dicen «prisma de tres caras, de cuatro caras», etcétera, mientras que en realidad deben llamarse: triangular o triédrico, cuadrangular o tetraédrico, etc., según sea la forma de la base. No existen prismas de tres caras, o sea, prismas con tres aristas. Así, pues, el lápiz de que se trata en el problema, debe llamarse, si se habla correctamente, no de seis caras, sino hexagonal o hexaédrico.

Acertijos

Cien economistas participan en una convención. De pronto, uno se pone de pie y grita a voz en cuello: «Todos ustedes son unos mentirosos». Acto seguido, el que está a su derecha también se para y grita exactamente lo mismo. Y luego lo hace el otro, y el otro, y así hasta que los cien terminan acusándose mutuamente.
Admitamos que todos los economistas son o bien veraces (y siempre dicen la verdad) o bien mentirosos (y siempre mienten). ¿Cuántos economistas veraces hay, si es que hay alguno?

Evidentemente no todos pueden ser mentirosos, ya que todos paradójicamente estarían diciendo la verdad al referirse a los demás como mentirosos. Por lo tanto uno por lo menos es veraz. Y efectivamente al ser uno veraz, todos los demás son mentirosos porque al acusarlo al de mentiroso mienten, solo él dice la verdad al acusar a los demás de mentirosos.

Acertijos

Tres hermanas son trillizas idénticas la mayor por minutos es Sarah, y Sarah siempre dice la verdad. La siguiente mayor es Sue, y Sue siempre miente. Sally es la menor de las tres. Ella a veces miente y a veces dice la verdad.
Víctor, un viejo amigo de la familia, vino un día y como era usual, no sabía quién era quien entre las trillizas, así que les hizo una pregunta a cada una.
Víctor preguntó a la que estaba sentada a la izquierda, “¿Que hermana está en el medio de las tres?” y la respuesta que recibió fue, “Ah, es Sarah.”
Víctor entonces preguntó a la hermana del medio, “¿Cuál es tu nombre?” La respuesta que recibió fue, “Soy Sally.”
Víctor giró hacia la hermana de la derecha, y le preguntó, “¿Quién está en el medio?” La hermana respondió, “Es Sue.”
Esto confundió a Víctor; El hizo la misma pregunta tres veces y recibió tres respuestas diferentes.
¿Quién era quién?

La primera no pudo ser Sarah, porque eso la haría una mentirosa. La segunda tampoco pudo ser Sarah por la misma razón. Entonces, La tercera debía ser Sarah. Esto quiere decir que la del medio es Sue y la única que sobra es Sally.

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